Cervecerías y bebidas

Coca Cola: control de los costes de mantenimiento y mejora en la eficiencia del rastreo de los barriles

Cuando el embotellador de Cola Cola Rhein-Main-Sieg Getränke GmbH., en Liederbach, Alemania modernizó su planta de producción, implementó un sistema automático de rastreo de barriles basado en el sistema de transponders de trovan®.

La compañía necesitó un sistema automatizado que rastreaba los barriles para mejorar su proceso de control y la eficacia de la planta. En el anterior sistema, alrededor de 300 barriles por año tenían que ser retirados por defectos no identificados antes. Por ello los problemas de los clientes tenían que ser resueltos por el personal de la embotelladora en el lugar de entrega. La instalación tiene 230.000 barriles en circulación y pueden llenarse 800 barriles cada hora.

Anteriormente la compañía usó un sistema de códigos de barras, pero sus limitaciones pronto fueron evidentes: la etiqueta tiene una vida limitada, tarde o temprano se despega o se gasta; requiere permanecer en la línea de vista para su escaneo, así reduciendo la velocidad de la cinta transportadora; y, finalmente el código de la etiqueta (mera tinta sobre el papel) puede ser duplicado.

La solución a sus problemas fue el sistema de transponders trovan® El transponder trovan® consiste en un IC con antena conectada a una bobina de cobre. Está encapsulada en una cobertura reforzada y sus dimensiones no exceden las dimensiones de una moneda. El microchip está codificado con un código único y seguro y, no depende de una fuente de alimentación interna. Cuando el lector pasa por encima del transponder, este emite su código al lector, y se visualiza en la pantalla . El lector está equipado con una interfaz RS232 que descarga y sube los datos del ordenador.

``Gracias a los microchips, cada barril pude ser identificado con su propio número de identificación y su propio historial ´´, dijo Karl-Heinz Porsch. El historial del barril incluye datos sobre la edad del contenedor, el número de veces que ha recorrido el ciclo, y el tiempo que ha estado en manos de un cliente; así como su contenido. Con este sistema de supervisión de cerca, la planta de Liederbach ha ahorrado dinero en reduciendo el número de barriles realmente necesarios. Eliminó barriles problemáticos y mantiene en circulación un porcentaje aumentado de sus existencias. La eficiencia operativa en la planta también mejoró, ya que los transponders son permanentes y no requieren el escaneado con un campo de visión.

Los transponders se fijan o por epoxi sobre el barril o se encastran en los soportes y luego quedan sellados. Los lectores son colocados por encima de la cinta transportadora. Cuando el barril pasa por la cadena de producción, son examinados por ocho puntos de control en diferentes puntos para limpieza, verificación de daños, cantidad y control del contenido.

Gracias a este nuevo sistema la compañía ha implantado un sistema de limpieza, un sistema de control de daños y al final del ciclo un sistema de control de cantidad y contenido. Todo ello totalmente automatizado. Si algo va mal con cualquier barril , el sistema ,controlado por el ordenador, niega la codificación necesaria y el barril es automáticamente eliminado de la banda transportadora .

``No es posible engañar al sistema. Si la cinta transportadorase para, el problema debe de ser resuelto antes de que el barril sea aceptado otra vez por el sistema de control de la cinta transportadora´´, dijo el Director administrativo de la empresa de embotellado, Erhard Koczorek.

El siguiente paso de la implementación cierra la brecha logística entre el embotellador y el cliente. ``Cada transportista puede añadir datos al registro de cada barril en el sitio del cliente , por ejemplo, fecha y hora de la entrega y la recogida´´, según Karl Heinz Porsch, representante de AEG Industrial Systems, el integrador de sistemas.

Durante la entrega, los conductores que depositan los barriles en varios lugares, pueden utilizar los lectores de mano para escanear los detalles de los clientes y comprobar el estado de los barriles. Los clientes están satisfechos porque la función de verificación automática del sistema de los transponders asegura que recibirán el refresco que han pedido, en un barril esterilizado y en buen estado. Teniendo en cuenta que Coca-Cola ha introducido el uso de barriles ``on-tap´´ para bebidas no alcohólicas al sector de los servicios alimenticios, el número de barriles en circulación crecerá. El costo del contenedor para el stock existente de barriles de refresco continuará siendo un tema importante. La tecnología RF/ID ha proporcionado la solución.

El director general Koczorek afirma con una sonrisa. ``No me equivoqué al tomar esta decisión. Hemos notado ahorros tremendos, eliminando barriles problematicos, y las quejas de los clientes se han reducido casi a cero. Nos sentimos reafirmados en nuestra decisión sobre todo cuando expertos de todo el mundo vienen a admirar nuestro sistema de microchips´´.